Rodrigo De Paul, el box to box que todo lo puede
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Autores: Pablo Sarinelli & Ramiro Hertimian en Colaboración con @Sudanalytics.
Producimos todos los gráficos de este artículo en el Twenty3 Toolbox, utilizando los datos de Wyscout.
La Selección Argentina vive finalmente su esperada primavera. Luego de muchísimos años en los que centímetros negaran la gloria, haber alzado la Copa América despertó un idilio que una generación entera jamás había experimentado. El título oxigenó a los futbolistas y el público ahora celebra los goles de Messi pero también los bailes del Papu Gómez o las publicaciones de sus ídolos en Redes Sociales. Pero detrás del sentir popular hay varios factores que explican el romanticismo. La primavera coincide también con la aparición de elementos que la Selección Argentina añoró durante un tiempo prolongado.
Empecemos por el arco. Más allá del récord de apariciones de Sergio Romero y de su magnífica actuación en Brasil 2014, Chiquito nunca logró el reconocimiento del planeta fútbol. Principalmente porque no consiguió trasladar su rendimiento en la albiceleste a competiciones de clubes. Hoy, Emiliano Martínez se destaca en los dos planos y hasta su capitán lo valoró como uno de los mejores del mundo en su puesto.
Avanzando en el campo de juego, Cuti Romero se posiciona como el estandarte de la defensa Argentina al mismo tiempo en el que fue elegido como mejor defensor de la Serie A italiana previo a pasar al Tottenham inglés por una cifra millonaria. Su compañero de zaga, Nicolás Otamendi, fue lo más cercano al plano de élite durante 2017, año en el que Pep Guardiola lo catalogó de Superman: “el competidor más grande que vi en mi vida”. Sin embargo, en aquella temporada, su actualidad en selección tampoco generaba unanimidad.
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Pero una de las apariciones más saludables del proceso que comanda Lionel Scaloni está unos metros más adelante en la alineación.
En tiempos en los que la producción de un mediocampista box to box parecía imposible en estas latitudes, él apareció.
En tiempos en los que uno de los problemas parecía ser que “nadie le lleva la pelota a Messi”, él apareció.
En tiempos en los que el estereotipo de futbolista buen humorado solo estaba por contar chistes y no por su aportación en el campo, él apareció.
Rodrigo De Paul, el jugador que todo lo puede
Si Messi es el Mesías, De Paul parece ser el Midas de esta Selección. Todo lo que toca lo convierte en oro. En el comienzo del proceso Scaloni, el mediocampista fue de los jugadores más cuestionados. Hoy, el sentir popular lo coloca en el espectro de los predilectos; junto con el capitán, Dibu Martínez y Di María. Y De Paul responde como el engranaje que estaba faltando para que todo potencie su valor, dentro y fuera de la cancha. Cada paso que da es inmaculado y su contagio trasciende lo deportivo.
Con su carisma como bandera (y sin ignorar la inmunidad que otorgó la conquista de América), su llamativo look, que en otros tiempos hubiese despertado una catarata de críticas, hoy resulta motivo de complicidad y reflejo de cohesión grupal:
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Si mucho se habla sobre su impacto en el humor del grupo y sobre su ascendencia en la intimidad, lo cierto es que sus acciones efectivamente son consecuentes con los valores a pregonar. En el partido frente a Uruguay, su gran gesto fue foco de difusión:
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Pero concentrémonos en nuestro dialecto, en el del juego. Su influencia es definitivamente más significativa en los límites que a nosotros más nos importan, los del verde césped. Rodrigo De Paul se ha convertido en el señor box to box que la Selección no posee desde que incluso se popularizara el concepto. Defiende, juega y ataca. Y todo lo hace de maravillas. Desde su rendimiento ha conseguido adaptar su lucimiento a lo que el contexto colectivo le demanda. Es funcional y se luce.
Debutó en Racing por sus aptitudes como media punta, jugando de clásico número 10. Luis Zubeldía, su primer entrenador profesional, vio en él aptitudes para complementar su talento con las exigencias defensivas, y así fue como lo familiarizó con el recorrido de banda. En Italia, defendiendo los colores del Udinese, destacó por su contribución en el juego ofensivo. Llegó a ser, durante su última temporada en el bianconeri, el mediocampista con mejores registros de la exigente Serie A y uno de los más destacados del Viejo Continente. Entre todos los mediocampistas de las 5 mejores ligas de Europa, De Paul alcanzó los siguientes parámetros durante la 2020/21:
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Y su repertorio creativo fue amplísimo.
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Por este antecedente no sorprendió que en los últimos meses de competición internacional, el “7” argentino haya sacado a relucir sus dotes de “10”. En la final de la Copa América se despachó con esta asistencia para Di María:
Y, más recientemente, deslumbró con un control y con un pase que bien podrían ser pieza NFT (sic) en los tiempos que corren:
Hoy en día, De Paul exhibe un amplio catálogo de pases. Destacándose en el juego corto, en profundidad, en largo e, incluso, variando el tipo de impacto con el balón. En la actual Liga española, por ejemplo, es el 4to jugador con mayor promedio de pases largos cada 90 minutos:
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Principalmente durante su etapa en Italia desarrolló condiciones de líder. Tanto es así que se convirtió en el capitán del equipo. Sin pruebas pero tampoco dudas (¿?), este factor despertó el interés del Cholo Simeone, reconocido por la exigencia de carácter en sus equipos; y también potenció su liderazgo en la Selección Argentina.
Uno de los aspectos que más encantó al entrenador colchonero para que su club pagara 41.5 millones de dólares fue la versatilidad del futbolista. No solamente en la actualidad sino que también evidenciado en su evolución a través de las temporadas.
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“Soy hincha de Racing, a De Paul lo vi cuando debutó, cuando jugaba en otra posición, extremo izquierdo, volante izquierdo, en el puesto que llegó al Valencia. En Italia tuvo un crecimiento enorme, en el fútbol táctico creció mucho, jugó por adentro y tuvo mejor relación con la pelota, además tiene una gran pegada. Rodrigo nos va a dar opciones en la parte central de la cancha donde se va a dar una buena competencia interna con Herrara y Koke”; declaraba Simeone a fines de julio.
Es en ese sector en donde el DT ha utilizado a su nueva figura en lo que va de la temporada. Una vez más, demostrando la facultad del jugador para aclimatarse a distintas posiciones y a diferentes funciones. Por Copa América, con playera albiceleste, De Paul frecuentó más el trabajo de banda.
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Sus mapas de calor, jugando para su club y haciéndolo para su Selección, bien podrían ser de dos futbolistas completamente distintos:
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Entrevistado por Juan Pablo Varsky para AFA Play, en 2020, Rodrigo ya mostraba un entendimiento táctico superior, tal como describía Simeone luego de su contratación:
Lucha. Recupera. Asiste. Convierte. Se luce. Se asocia. Se divierte. Aprende. Enseña. Es tendencia. Inspira.
Su rendimiento y su comportamiento encajaron a la perfección en las necesidades de la Selección Argentina. Entrenadores sumamente metodológicos como Diego Simeone y como Marcelo Bielsa se fijaron en él. Y fue Scaloni quien peleó por su consolidación internacional. Como si fuera poco, sus estadísticas también lo respaldan. Rodrigo De Paul es el mediocampista que todo lo puede.
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